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De un tiempo a esta parte, se vienen repitiendo en los círculos fotográficos una serie de términos, algunos que nos suenan del pasado como Lomografía o Polaroid, y otros realmente nuevos como iPhoneografía (iPhoneography, en inglés), y todos ellos íntimamente relacionados los unos con los otros.

¿Pero qué es la iPhoneografía y qué tiene en común con términos que ya habíamos casi desechado de nuestro vocabulario fotográfico?

Siendo muy simple, la iPhoneografía es el arte de tomar fotos con el iPhone de Apple. Y esto es interesante porque, como su propio nombre indica, es el teléfono de Apple el que ha revolucionado también la fotografía, movilizando a una legión de fotógrafos que lo han adoptado como su cámara para cualquier ocasión y han llevado las fotos sacadas con este dispositivo a las salas de arte y las portadas de los periódicos. Es el iPhone, y no otro smathphone, el que se ha convertido en el mecanismo protagonista de un nuevo movimiento estético.

¿Qué hace diferente al iPhone de otros teléfonos móviles con cámara o incluso lo diferencia de la multitud de cámaras compactas que saturan el mercado?

Aunque las versiones recientes del iPhone (la 4 y la 4S) disponen de una cámara excelente para ser un accesorio incorporado a un teléfono móvil, cuando el iPhone empieza a destacar como cámara de fotos (con su versión 3G) este dispositivo dispone de una cámara realmente deficiente. Se trata de una cámara de enfoque fijo, de tan sólo 2MP, sin zoom óptico, sin flash o autofoco, sus fotos son francamente mejorables y muchos teléfonos de alta gama superan al iPhone en este aspecto. Pero hay un factor en el que el iPhone supera al resto, las aplicaciones fotográficas. Serán éstas las que marquen la diferencia y las que le otorguen al dispositivo su papel como impulsor de toda una corriente fotográfica. Son éstas también las que me han llevado a escribir este artículo.


 

¿Qué son y para qué sirven estas aplicaciones?

Las aplicaciones para el iPhone, más conocidas como apps, son programas que podemos descargar de la AppStore, desde el propio terminal. Suman decenas de miles y las hay para todos los gustos y usos. Centrándonos en las fotográficas, las podemos englobar en 3 grandes grupos: las que mejoran las funciones de la cámara de serie, las que se usan para procesar fotografías tanto tomadas con el iPhone como las tomadas con otra cámara y las que sirven para difundir las fotografías tomadas. Lo normal es que una app se centre en uno de estos tres aspectos, pero que a su vez aporte algo en los otros dos. Además se pueden combinar, como veremos, y podemos ir mejorando una toma usando consecutivamente varias apps.
Llegados a este punto cabe añadir que al iPhone le ha salido un hermano, el iPad. La famosa tablet de Apple comparte Sistema Operativo con el iPhone, el denominado iOS, así como gran número de aplicaciones. Además el iPad dispone de apps propias que aprovechan mejor su tamaño de pantalla y que le permiten incluso revelar RAWs de cámaras réflex.

Usando el iPhone y el iPad para fotografía.

Las aplicaciones que les doy a mis dispositivos iOS son amplias y variadas. Los uso para documentarme, para consultar manuales y tutoriales, para realizar catálogos de fotografías, para hacer esquemas de luz, para usarlos de pequeñas fuentes de luz, para conocer el movimiento del sol a lo largo de un sitio a una hora determinada, para revelar, etc… y por supuesto, para sacar fotos.
En este artículo me voy a centrar en los usos que le doy para un objetivo concreto, la realización de un diario fotográfico de mi hija Julia a lo largo de los primeros 365 días de su vida (http://julia.christianvilar.es). Para este proyecto, si bien unas tomas son realizadas con el iPhone 4 y otras con una Nikon D700, todas las fotos son procesadas única y exclusivamente con el iPhone o el iPad. Y el motivo principal para hacer esto es por un lado la inmediatez de resultados y por otro la portabilidad de las herramientas, que me permite tomar y procesar las fotos en muy poco tiempo y desde cualquier lugar, algo fundamental para poder sacar adelante este proyecto.




 

Fotografiar con la cámara del iPhone, la app “Cámara” que viene por defecto con el iOS, es el método más rápido de realizar la captura. Es una aplicación simple, pero efectiva, y cuyas capturas van a otra aplicación denominada “Fototeca”, a donde van a parar todas las capturas realizadas con el iPhone. Rara vez uso esta aplicación, dado que como veremos hay otras que realizan esta función de manera mejorada, con más funciones, pero siempre está ahí.
 

 

 


Hipstamatic (http://www.hipstamatic.com/) 1,59€
Esta es mi aplicación estrella a día de hoy cuando se trata de tomar la foto con el iPhone. No es una app normal porque, como veremos, la mayoría de las aplicaciones se basan en realizar una captura (o a coger una foto de la Fototeca) y luego procesarla a través de distintos filtros o ajustes. En cambio, Hipstamatic no se trata de una aplicación de post-procesamiento; toda la magia ocurre en el pre: la elección del rollo, la elección del flash, el cambio de lente. Hipstamatic no sólo consigue fotos originales, sino que todo el proceso de tomarlas, es también un placer. No es casual que muchas de las fotos del diario de Julia se hayan tomado con esta app, pese a las protestas de mi mujer, simplemente me encanta y es la app que más uso del iPhone (y no sólo de fotografía).


La Hipstamatic original es una cámara que muy pocas personas conocen, yo mismo la desconocía hasta que vi esta app. Sólo se produjeron 157 de estas Hipstamatic, sin embargo, todos los que pudieron jugar con una de éstas, siempre llegan a la misma conclusión: estas cámaras fueron mágicas. La cámara fue creada por dos estudiantes de arte, Bruce y Winston Dorbowski, que tras romper la preciada cámara que tenían, regalo de su padre, decidieron crear una ellos mismos. Su idea era crear una cámara sencilla y económica de fabricar, y que pudiera estar al alcance de la mano de cualquiera. Así crearon una cámara enteramente de plástico a la que llamaron Hipstamatic, en referencia a la Kodak Instamatic, pero con posibilidad de cambiar la lente, el rollo y el flash. Para ser una cámara bastante económica, era muy completa y daba bastantes opciones para personalizar las fotos. Según Bruce “No importa que las fotos no sean perfectas – mientras las personas capturen momentos, estaré feliz”.


 

Con esta filosofía, la empresa Synthetic de San Francisco ha creado esta app para el iPhone. Como la Hipstamatic original, la app viene con una serie de lentes, rollos y flashes intercambiables que nos permiten darle a las fotos un aspecto totalmente original y atractivo. Además se pueden comprar a través de la app nuevos “Hipstapacks” con más lentes, rollos y flashes, a tan sólo 0,79€ el pack, con lo que al final el número de combinaciones posibles se cuenta por cientos.


 

La app imita el estilo único de las fotografías realizadas por las cámaras analógicas de plástico, caracterizadas por viñeteos, marcos texturizados y colores saturados. Siempre en formato cuadrado. Su funcionamiento es tremendamente intuitivo y sencillo. Consiste tan sólo en desplazar con el dedo nuestra combinación de película, lente y flash, previa a la toma, y disparar. Una vez hecha la captura esta se almacena en la Fototeca, permitiéndonos además compartirla con las principales redes sociales o incluso encargar copias impresas a través de la propia app.





 

iPad Camera Connection 29,00€
Como ya adelanté, parte de las fotos del proyecto han sido tomadas con una cámara SLR, en concreto una Nikon D700, pero el procesado de las mismas se realiza con un iPad (en mi caso un IPad original). En mi caso, para poder pasar las fotos de la cámara al iPad, conecto la cámara al iPad a través del denominado iPad Camera Connection, que no es otra cosa que un adaptador que permite importar fotos y vídeos desde cámaras digitales de dos formas: con el cable USB de la cámara o directamente desde una tarjeta SD. También se podía descargar las fotos de la cámara a un ordenador y de éste pasarlas al iPad, pero eso limitaría mi movilidad en este proyecto.
 


 

El proceso o revelado de la captura, aquí es donde realmente el iPhone se distingue del resto. Estábamos acostumbrados a que tanto en las cámaras fotográficas como, por supuesto en los móviles, el proceso de la toma en el dispositivo acabara con su captura, teniendo luego que recurrir a un ordenador y programas como PhotoShop para poder terminar de procesar la foto. Aquí, de nuevo, es el iPhone el que abre una nueva vía y pone a nuestra disposición una serie de Apps que, si bien también realizan la captura, están más enfocados al procesado, pudiendo también procesar fotos de nuestra Fototeca.

Existe una enorme cantidad de programas de este tipo para iOS y tan sólo enumerarlos ya nos llenaría muchas páginas. Así que me voy a centrar sólo en los que más uso yo, por considerarlos más interesantes. En cualquier caso, os invito a probar todos aquellos que podáis, porque buscando siempre se acaba uno llevando una grata sorpresa.


Photoforge 2 (http://www.photoforge2.com/) 1,59€

Voy a comenzar con uno de los pilares del procesado en The Julia 365 Project: Photoforge 2. Esta App es lo primero que echábamos de menos en el iPhone y sobre todo en el iPad, una potente herramienta para editar nuestras fotos. No se trata de un programa con la capacidad del PhotoShop de sobremesa, pero es sin duda mucho más potente que PhotoShop Express para iOS y tiene todo lo básico para procesar una foto: ajustar, recortar, componer, tratar capas, editar curvas, hacer uso del histograma, ajuste de B&W, sombras, contraste, ruido, brillo, etc. Hasta podemos editar el archivo EXIF. En definitiva todo lo que esperarías hacer desde tu ordenador, pero desde tu dispositivo iOS.

Otra de las características que me encantan de esta App es su fácil uso. Además, al adquirirla, la compras tanto para el iPhone como para el iPad, al ser una aplicación universal. Y si encima me permite editar directamente los NEF de la D700 (archivos RAW), está claro por qué abre esta sección.


 

Si abrimos una de las fotos vemos como en la parte inferior (en el iPad) nos aparecen 6 iconos que se corresponden con los 6 grandes apartados de la aplicación. El primero es la sección de ajustes básicos y donde podemos modificar las Curvas, los Niveles, el Brillo y el Contraste, las Luces y las Sombras, la Exposición o el balance de blancos y donde podemos aplicar Reducción de Ruido, Enfoques o Desenfoques, entre otros aspectos. El segundo icono es el de los “presets” y en ella podemos aplicar ciertos filtros con efectos distintos como Sepia, Blanco y Negro, Ruido, Emboss, Negativo, Lomo, Viñeta, etc. Además nos da opción de comprar un pak adicional denominado Pop! Cam y que nos proporciona un pack de películas, lentes, filtros, flashes, procesos y marcos que emulan las cámaras Lomo, muy al estilo Hipstamatic. Por los 1,59€ que cuesta, es una compra bastante recomendable si quieres tener una sección de presets más amplia. En el tercer icono encontramos las herramientas de edición para cortar, rotar y reescalar la foto, también muy útiles.


 

El cuarto icono es el que nos permite trabajar con capas. Sí, también nos permite un trabajo por capas, y no unas capas cualesquiera. Puedes elegir modos de fusión, ajustar opacidad e incluso añadir máscaras de capa. El quinto nos muestra el historial de cambios realizados pudiendo volver siempre a un estado anterior deshaciendo todos los cambios posteriores, aunque hayamos cerrado la aplicación previamente. Esto es muy útil porque siempre podremos ir a cualquier punto de la edición y grabar la foto en ese estado en la Fototeca (para su uso con otro programa de edición, por ejemplo). El sexto y último icono es el de la edición de los datos EXIF e IPTC de la foto.

Una vez editada nuestra foto, nada más fácil que seleccionar el icono en forma de nube de la esquina superior derecha para poder grabar el resultado en la Fototeca o enviarla a Twitter, Flickr, Facebook, Dropbox, Picasa, Tumblr, por correo, a un FTP o incluso a otros dispositivo iOS.

Photoforge 2 es posiblemente, a día de hoy, la mejor App para editar fotos de la AppStore, permitiendo editar imágenes a resolución completa, hacer zoom 1:1 con un doble tap, leer los formatos RAW más comunes o editar las datos IPTC y GPS de la foto, y todo ello con una enorme agilidad, aún el el iPad original.


 


TiltShift Generator – Fake Miniature (http://artandmobile.com/tiltshift/) 0,79€

Si hay una limitación realmente insalvable en la cámara del iPhone, a nivel de hardware, es la profundidad de campo. Es bien sabido que, debido a la construcción compacta y lo cerca que está la lente del sensor, es imposible conseguir los desenfoques selectivos en las tomas que se consiguen con las grandes SLR. Es aquí donde entra en acción esta pequeña App.

La clave aquí está en el enfoque selectivo y la profundidad de campo, y como TiltShift, a partir de una foto capturada con el programa o de la Fototeca, puede modificar estos valores simulando el efecto que se consigue con ópticas de varios miles de euros.


 

El proceso es bien sencillo, se captura o abre la foto. En la persiana BLUR, seleccionamos el punto en el que se desea aplicar el foco selectivo, la forma en la que lo queremos (circular, elíptico o lineal) y el ancho que le queremos dar al mismo (cuanto más estrecho más severo será el efecto). En la persiana COLOR, ajustamos la Saturación, el Brillo y el Contraste. Esto nos permite, si subimos estos valores a sus máximos, dar ese aspecto de miniatura que se les concede a algunos paisajes. En la pestaña VIG., como su nombre indica, ajustamos el viñeteado al gusto. Y ya tan sólo nos queda grabar la foto en la Fototeca o exportarla a redes sociales o a otra App del iPhone/iPad.
Por último señalar que, aunque la App permite trabajar con fotos a resolución completa, hay que marcarlo en los ajustes de la App, porque por defecto las graba a un tamaño menor.


Continuará…

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